Unos pantalones de jean nuevos pueden sentirse muy rígidos al comienzo, sobre todo cuando la tela no cuenta con ningún tipo de material de tipo stretch. Sin embargo, existen algunos trucos a implementar para suavizar y ablandar este material, y así disfrutar de unos pantalones cómodos.

Lo cierto es que el jean o mezclilla de buena calidad suele estar hecho para una larga duración, resistir el uso, el movimiento, las actividades del día a día, y por ello en un comienzo se presenta más rígido. Sin embargo, el constante uso hace que las fibras se vayan aflojando con el tiempo y por ello muchas veces resulta elegido el mismo pantalón porque ya se adaptó al propio calce y tiene la liviandad necesaria a causa de haberse suavizado.

El uso constante y los movimientos exagerados contribuyen con el ablandamiento de las fibras (larazon.es)

De todas formas, expertas y expertos en telas supieron divulgar algunos consejos para que este proceso de suavización no dure una eternidad, ni sean necesarios demasiados usos para lograrlo.

-Hacer movimientos exagerados: Una buena forma de comenzar a ablandarlos y que se adapten a las formas del propio cuerpo, es colocárselos y hacer movimientos exagerados con ellos. Mover las piernas hacia los lados, doblar las rodillas, pararse y sentarse repetidas veces. De esta forma, las fibras de los jeans se van estirando y relajando.

-Usarlos constantemente: Otra recomendación es usarlos dos o tres días seguidos antes de ponerlos a lavar, para que se vayan adaptando a los usos y movimientos propios de la persona.

No se recomienda lavar en exceso los pantalones de jean (hogarmania.com)

-No abusar del lavado: Menos es más. Los lavados pueden ir desgastando las fibras y causar daño. Además, evitar usar agua caliente para que no se encoja y recordar darlos vuelta para lavarlos de adentro hacia afuera.

-Remojar en solución de vinagre blanco: El vinagre blanco es un elemento ideal para lograr que los jeans se sientan suaves. Debe realizarse una preparación de 8 partes de agua con una de vinagre y dejar el jean en remojo durante toda la noche. A la mañana siguiente, sacarlos y lavarlos normalmente para quitar el olor del vinagre. Este ingrediente, además, contribuye con la preservación del color del jean.

Fuente: GQ.