A partir del aumento de casos de dengue y la falta de repelentes comercialmente conocidos, muchas personas optaron por la creación de fórmulas caseras para evitar que el mosquito Aedes Aegypti las pique. Sin embargo, no toda receta funciona y desde la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) publicaron un informe esclarecedor al respecto.

En primer lugar, la UNQ resaltó que la franja más afectada por las picaduras es la que comprende a jóvenes de entre 25 y 29 años, con 423 infectados cada 100 mil habitantes. A partir de este dato y de la importancia de la prevención de picaduras, desde la institución dieron cuenta que la creación de repelentes caseros puede ser peligroso ya que el compuesto que cuenta con gran eficacia comprobada para repeler mosquitos (así como otros insectos) es el DEET o N (N-dietil-3-metilbenzamida), y la manipulación del mismo debe realizarse con estrictos cuidados.

“Esta sustancia fue desarrollada por el Ejército de los Estados Unidos en 1946 para evitar enfermedades en los soldados durante la Segunda Guerra Mundial. No obstante, no fue hasta 1957 que quedó registrada y aprobada para su uso en la población general”, explicaron desde el informe.

Y agregaron: “El DEET actúa al producir una fina capa sobre la piel que proporciona mal olor y sabor para el insecto. El compuesto, respetuoso con el ambiente, es considerado de amplio espectro ya que puede evitar picaduras no solo de mosquitos, sino también de garrapatas y otros artrópodos. Se considera que una concentración de entre el 10 y el 30 por ciento proporciona una protección adecuada; en algunos casos se utilizan concentraciones mayores, lo que prolonga el efecto en el tiempo”.

Iniciativas provinciales

Con el objetivo de minimizar los efectos del brote de dengue, la provincia de Buenos Aires fabrica repelente en base a DEET. Este producto es de distribución gratuita en las zonas más afectadas por la enfermedad y no se encuentra disponible para su venta, pero las autoridades no descartan escalar su producción para que llegue a los comercios. Las concentraciones de DEET en el repelente son de entre el 15 y el 25%.

A la iniciativa de Buenos Aires se le suma la de Formosa que, a través del Laboratorio de Especialidades Médicas de Formosa (LAFORMED), elabora productos e insumos medicinales para proveer a los hospitales públicos y centros de salud de la provincia. En particular para la prevención del dengue elabora repelentes que tienen una acción que dura cinco horas. La novedosa fórmula que utilizan tiene un efecto “no graso” y es segura. La producción de este tipo de insumos representa una herramienta fundamental si se tiene como objetivo alcanzar la soberanía sanitaria.

Por otra parte, se sigue realizando hincapié en las medidas preventivas respecto de la reproducción de esta especie de mosquito con hábitos domiciliarios, por lo que descacharrar y eliminar elementos con agua estancada es la clave del éxito. A su vez, para los mosquitos ya nacidos, la fumigación es fundamental.

 

Fuente: NA.