El daño a las personas que provoca el humo de los incendios en el humedal, sostenidos desde el año 2020 por la sequía y por la impunidad de los que queman de forma intencional, fue medido por investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Los índices de particulas en aire superan por mucho los niveles máximos fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), generan un “grave impacto” y amenazan “la capacidad de recuperación pulmonar y cardíaca de las personas”.

El estudio "Impacto de las emisiones derivadas de la quema de pastizales en el Delta del río Paraná en el periodo Junio-Agosto 2022" analizó la concentración del material particulado de tamaño menor a 2.5 y 10 micrones (PM2.5 y PM10).

Las directrices de la OMS fijan los valores límites promedio en 24 horas en 15 microgramos/m3 para PM2.5 y 45 para PM10. Las mediciones del equipo de la UNR, encabezado por Adriana Ipiña, investigadora en IFIR-CONICET, determinaron dos momentos de crisis muy marcada en esta semana en Rosario.

El primero fue a media mañana del lunes 8 de agosto. “Entre el 6 y el 7 de agosto se registraron los primeros focos de incendios frente a Rosario, de acuerdo a la plataforma Firms-Nasa. El 8 de agosto los vientos en dirección este y sudeste predominaron las primeras horas de la mañana, llevando el humo a la ciudad de Rosario", señalaron.

La línea roja es el límite de la OMS y la curva, la medición de la UNR.

"La Figura 4 muestra los altos niveles de concentración durante la mañana, con máximos de 125 y 200 gr/m3 para el PM2.5 y PM10, respectivamente”. Es decir, entre cuatro y ocho veces más que el promedio de los límites internacionales.

Por la tarde, el viento dispersó el material y disminuyeron los niveles de concentración. Sin embargo, la medianoche del martes y la madrugada del miércoles 10 la contaminación volvió a dispararse.

La primera hora del miércoles hubo un pico altísimo de contaminación.

La curva confeccionada por el informe muestra cómo las particulas superan entre 11 y 17 veces la línea roja del tope de la OMS durante el peor momento, entre la 0 y la 1 del miércoles 10. El resto del día el viento cambio y no hubo humo. Por eso el promedio diario alcanzó 19.5 gr/m3 para el PM2.5 y 33 gr/m3 para el PM10, es decir, solo el primero estuvo por encima del valor límite.

Sin embargo, las conclusiones del trabajo al que accedió Rosario3 aclaran que no es necesario que la exposición a la contaminación del aire sea muy prolongada.

Los valores de los últimos días “son indicadores del riesgo que representan para la salud humana”. “De los días analizados, exceptuando el 9 de agosto, los promedios de concentración de PM2.5 superaron los límites 24h recomendados por la OMS”, apunta.

Los expertos establecieron “que la contaminación del aire conlleva efectos en la salud incluso en concentraciones muy bajas; de hecho, no se ha podido identificar ningún umbral por debajo del cual no se hayan observado daños para la salud”.

“Los últimos días los habitantes de Rosario han estado expuestos a niveles de contaminación extremadamente alta, la cual amenaza la capacidad de recuperación pulmonar y cardíaca. Por lo anterior, el grave impacto en la salud no debe subestimarse independientemente del periodo de exposición”, aclararon desde el grupo de trabajo “Calidad de Aire y Mediciones Satelitales” de la Plataforma de Estudios Ambientales y Sostenibilidad.

El informe midió la calidad del aire desde el 22 de julio al 10 de agosto, durante las 24 horas del día. La Universidad aportó recursos y participaron los investigadores de la institución: Adriana Ilpiña, Rubén Piacentini, Raúl Bolmaro, Gamaliel López-Padilla, Montserrat Dávalos y Karen López-Cárdenas, informaron desde la UNR.

Un protocolo de prevención

 

En paralelo, este jueves el Concejo municipal aprobó un proyecto para que el Ejecutivo municipal establezca un protocolo de actuación y de recomendaciones a la población para evitar daños graves de salud cuando las mediciones de calidad del aire arrojen niveles elevados de contaminación.

"La baja calidad de aire se ha vuelto una situación crónica en nuestra región llegando en determinados momentos a niveles de contaminación del aire más altos que lo aceptado por la OMS”, señaló la concejala Susana Rueda, autora de la iniciativa.

Entre las recomendaciones, se propone que los días con humo tendría que usarse barbijo o mascarilla, además de evitar los espacios abiertos más cercanos a las islas, como los parques que están sobre la costanera y restringir la práctica de deportes al aire libre